domingo, 3 de enero de 2010
miércoles, 6 de mayo de 2009
¿DÓNDE?
1
No sé donde las puse, dónde guarde
Las quimeras que fueron en mi vida
Las gaviotas de sueños espumosos.
Deshilé ideales, para alcanzar locuras,
Hilvané dislates, para atrapar el tiempo
Y aquí estoy, solitaria y preocupada
Porque cayó en mi sopa la cola de un cometa
Que extravió su paso al infinito.
2
¿Qué fue del agua mansa de aquel manantial
De mis mañanas?
¿La extasiada magnolia de mi patio?
¿La i que se perdió de mi sonrisa?
¿Dónde habita la esperanza
Color de hierba tierna?
Se fue colina abajo…
Siguiendo la ruta de un guijarro,
Para dormir eternamente
En el fondo de la tierra.
3
Aquí estoy otra vez, con mis heridas nuevas,
Amanecidas entre los pliegues de mi vida
Orquídeas sobre palmeras, calle arriba, como un verso manco
Que dejó su última sílaba
Prendida de la puerta
Del olvido….
jueves, 26 de junio de 2008
RETORNO
RETORNO
Te escribo desde el mar
Donde un par de gaviotas sacuden
en sus alas tus ausencias.
Te escribo desde mi arena de sal,
Donde un pobre pescador implora al mar
un regalo de imposibles peces.
Así estoy, pordioseando, limosneando
tu dulce abecedario distante.
Ayer bebí tu nombre en vivas lágrimas,
y amanecí, zurciendo lentamente,
los pedazos de mi angustia.
Pero hoy te escribo, dibujando
mi mundo de otro modo.
Esa canción, ese mar cruzado en un velero,
ese hombre en blue jean
son mi evidencia:
Me haces falta hasta en mis huesos.
- La pena que me causas,
quizá me mate el alma.-
(Perdona que te cuente,
tan grandes disparates.)
Pero hoy, voy a cambiar de itinerario.
Esculpiré mi soledad en una roca,
ahogaré mi fracaso entre las olas,
cerraré para siempre
mis ingenuas puertas, y volveré
lentamente a la cordura.
Quizá este punto sea el final
de esta nostalgia.
RETORNO
RETORNO
Te escribo desde el mar
Donde un par de gaviotas sacuden
en sus alas tus ausencias.
Te escribo desde mi arena de sal,
Donde un pobre pescador implora al mar
un regalo de imposibles peces.
Así estoy, pordioseando, limosneando
tu dulce abecedario distante.
Ayer bebí tu nombre en vivas lágrimas,
y amanecí, zurciendo lentamente,
los pedazos de mi angustia.
Pero hoy te escribo, dibujando
mi mundo de otro modo.
Esa canción, ese mar cruzado en un velero,
ese hombre en blue jean
son mi evidencia:
Me haces falta hasta en mis huesos.
- La pena que me causas,
quizá me mate el alma.-
(Perdona que te cuente,
tan grandes disparates.)
Pero hoy, voy a cambiar de itinerario.
Esculpiré mi soledad en una roca,
ahogaré mi fracaso entre las olas,
cerraré para siempre
mis ingenuas puertas, y volveré
lentamente a la cordura.
Quizá este punto sea el final
de esta nostalgia.
sábado, 10 de mayo de 2008
FELIZ DIA
MADRE
La dueña de la voz más dulce,
del antiguo arte de prolongar silencios,
artesana en la generación de la vendimia
anfitriona de abejas y rocíos.
No importan las espinas que hieren tus manos
ni las flores cortadas en mitad del estío.
Hoy eres singular mariposa
ensayando piruetas de cristal
frente a las cosas.
Súbete viajera en esta nube,
cenicienta con alma de guitarra.
Escápate sin miedo
a un mundo parecido a los cerezos.
No pienses en la hora del retorno
cálzate el zapato de cristal.
Sé por una vez, tan solo una,
golondrina escribiendo poesía
Aunque mañana , en tus umbrales,
te culpen, desde la manzana—
de todos los males de la tierra.
Y tu tierno corazón,
otra vez,
se inunde de nostálgicos silencios.
martes, 6 de mayo de 2008
OTOÑO
Al son de las hojas de la acacia desnuda,
danza el viento en el patio, esta tarde de octubre.
Revuela la fronda, el remolino galante
de algún vals escapado de " Los bosques de Viena".
Lívido el sol, besa una nube, que discreta pasa
por el cielo amarillo, de este suelo boreal y lejano.
Va la gente de prisa, encogida, triste.
Con esta misma tristeza que aovilla mi vida.
¿Qué será de aquel? Pasó el tiempo entre su ser y el mío,
entre su paraíso y mi congoja; no hubo espacio
para sembrar quimeras, en esa vieja historia
tenazmente irisada de lloviznas.
¿Será su vida como esta calle vacía?
¿Será su cuerpo un jardín congelado?
Mi pobre corazón naufragó como esta hoja,
Como esta nave quieta, como esta ola, que en la rada
inventó silencios bajo el sol helado.
En esta hora, inexisto. Como un fantasma,
con la ventana abierta solo espero:
Un navío dorado para mí oceánico
y tenaz desamparo.
Y sola, en esta tarde, ensaya el corazón
un ballet de cristal sobre la fronda.
En la cal marchita de esta tarde anciana,
Anciana, desmayada, yerta, y fría.
Nueva York, 1996
Premio Calidez